No puedo dormir. Te tengo justo aquí, en el centro del pecho. Me siento como un muñeco articulado al que un dedo inmenso presiona el corazón, para hacerle abrir los ojos.
Tal vez de eso se trata esta angustia inexplicable: despertar a tiempo para detener tu partida.
Tal vez de eso se trata esta angustia inexplicable: despertar a tiempo para detener tu partida.
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